miércoles, 4 de junio de 2014

El cuerpo aparecido en la CEAMSE corresponde a una joven chaqueña de 31 años desaparecida semanas atrás en la Ciudad de Buenos Aires. Había llegado a Capital a tratarse psiquiátricamente.



A pesar de lo macabro de su final la noticia morirá rápidamente, tal vez hoy mismo o mañana a más tardar. Es que esta pobre chica no es la otra pobre chica,  Ángeles Rawson, asesinada y arrojada en un contenedor de basura casi un año atrás, en junio de 2013.

Ángeles era una jovencita de 16 años, de la empobrecida clase media porteña quién además vivía en un barrio emblemático de la Capital, Palermo. Asesinada, según presume la Justicia, por el encargado del edificio. Sin contar las características enfermizas de su familia, entre ellos a su padrastro, ya había suficientes elementos para que se convirtiera en el súper caso mediático en el que se convirtió.

Con esos elementos, alcanzó para proyectar nuestros temores y los peores fantasmas que podríamos imaginar. Cualquiera de los que consumen medios (y son interesantes como segmentos para los anunciantes) podía trasladar esas inaceptables angustias.

De Ángeles asustaba todo. La posibilidad de empobrecerse al punto de vivir cinco personas en 42 metros cuadrados. La chica dormía en el living, pero en Palermo. El excéntrico padrastro que no trabajaba de nada. Con su peinado de adolescente tardío, muy tardío y ochentoso. Una familia ensamblada. La madre que viajaba dos horas hasta zona norte por un sueldo de $3600. El hermano con trastornos de aprendizaje.

Un portero metido en la vida de esa familia y de todas las familias del edificio en un micro clima asfixiante. Las denuncias de apremios, amenazas y operaciones oficiales, lógicamente creíbles con la Justicia que tenemos. En fin, un cóctel explosivamente exitoso para atrapar(nos) a millones de televidentes.



Todos conocemos a una adolescente, a un portero, a una familia disfuncional como la que convivía con Ángeles, vecinos como los del edificio, conocemos un container de basura y suponemos la posibilidad de que la Justicia fuera manejada por el Poder político como se presumió en un primer momento.

La chica que apareció ahora no sólo era pobre, chaqueña, morocha y poseedora de un cuadro de esquizofrenia y delirio místico sino que las grandes audiencias no se sentirán (nos sentiremos) atrapadas por su historia por -precisamente- esa falta de relación entre el mundo de la víctima y el de los que consumen (consumimos) medios.

Paradójicamente es muy difícil que la amenaza de lo que le pasó a Ángeles pudiera pasarnos a nosotros o nuestros hijos. Deberían darse una sumatoria de coincidencias. En cambio, la muerte sin sentido de una persona sin enemigos y sin causa ni motivos aparentes como el de Adriana Paula Judith Giménez es muy probable que nos pudiera ocurrir si nos encuentra un psicópata en el momento y lugar justos.

No está ni bien ni mal. La captura de audiencias es más fácil realizarla sobre sus miedos y por otra parte, el morbo tiene la función terapéutica de aplacar esos temores. De corroborar que no somos nosotros los que estamos tirados allí, en una cinta transportadora de basura. Por eso los conductores pasan con sus autos despacio al lado de un accidente en la ruta, para certificar que no son ellos los que yacen ahí.

 La información es entretenimiento (entretener: tener entre dos situaciones) o no es. Llegamos a nuestras casas cansados y agobiados de un día de trabajo, con nuestros problemas y prendemos la tele para divertirnos (divertir: partir en dos, separar).




Así las cosas. La vida sigue.

12 gronchos opinaron antes que vos :

Anónimo dijo...


Gronchi, me estás mezclando comercio con valores y justicia.
Vende más un pozo celulítico en un culo de la "realeza televisiva" que 100 muertos por desnutrición.
A quíen le importa, de todas maneras....
Ser moral no garpa.

Mr. Groncho dijo...

Como un pelotudo borré en lugar de publicar un comentario muy piola sobre Ángeles, de que era rubia y era más facil asociarse a su dolor, por favor si pasás de nuevo, volvé a escribirlo, gracias!

Anónimo dijo...

Yo creo que lo que hizo que nadie preste atención a esto comparado con Ángeles es que en aquel momento no había noticias ni morbo y cayó como anillo al dedo. Ahora estamos llenos de "noticias" pedorras, pero infladas que hacen ocupar poco espacio a ese asesinato. Muy buena nota.
Ron Damón.

**Sonia** dijo...

La muerte de las turistas francesas tuvo quórum en los noticieros, porque eran francesas. Si hubieran sido bolivianas vestiditas de coyas o unas paraguayas que portaban como todo bien, dos kilos de naranjas, no le hubiese importado a nadie.
Adriana Judith Gimenez había desaparecido, pero como su nombre no suena tan bien como el de María Cash, nadie se enteró.

A propósito... cómo que el padrastro no laburaba? Era instructor de pesca! Una profesión casi tan útil como el puesto de Secretario en Pensamiento Argentino.

Anónimo dijo...

Puedo ver que te informaste para escribir el artículo, lo cual me parece correcto. Coincido bastante con lo que decís, pero disiento en la parte pseudo despectiva de la descripción que hiciste sobre "por que la historia de paula no nos hacía sentir identificados". Entonces, necesito hacer esta pregunta, es malo ser Chaqueño? o por ser Chaqueño alguien que por ejemplo...es Cordobés no puede sentirse identificado? estamos hablando de personas... con estas cosas no se juegan. Hay que decir basta a hablar desde la ignorancia de que en provincias como Chaco y Formosa no somos lo suficientes como para que alguien se pueda sentir identificado con nosotros.

aprovecho para decirles que cualquier dato que tengan para aportar a la causa sobre la desaparición y muerte de PAULA GIMENEZ, lo hagan a la cuenta de twitter @buscamosapaula o al email buscamosapau@gmail.com

Mercedes dijo...

Excelente reflexión, aunque coincido con que estamos llenos de noticias en este momento. Pero la ausencia de proyección es vital para el eco de la noticia en el tiempo.

carancho dijo...

¿Soy yo la única idiota a la que estas noticias morbosas no le dicen nada y ni siquiera las leo en los diarios?
De todas formas, reconozco que el morbo vende.

José Luis dijo...

Por eso los conductores pasan con sus autos despacio al lado de un accidente en la ruta, para certificar que no son ellos los que yacen ahí.

Me gustó mucho eso. Es bastante cierto. Es decir "Esto PASA, y no me pasó a mí."

Anónimo dijo...

Creo que era yo el que escribí el comentario borrado; decía que lo de Angeles también incluía el hecho de que era flaquita, bonita, rubiecita, tal vez más televisiva, más mostrable, más vendible... Y que también estaba el morbo y la especulación de las supuestas fotos del cuerpo desnudo de esta chica.

Y otra cosa que había puesto, también, es que el caso de Angeles Rawson lo usaron políticamente los medios paraoficiales del gobierno, y le dieron horas y horas de cobertura, día tras día, con la intención de tapar el escándalo de la ruta del dinero K que había destapado Lanata hacía poco; y que ese constante bombardeo también había colaborado con internalizar el caso, porque la repetición hace al hábito.

Más o menos creo que era eso. Saludos.

Anónimo dijo...

Yo de nuevo, Anónimo borrado.

@Anónimo 4 de junio de 2014, 20:33

No creo que porque sea chaqueña sea la cosa, sino porque hay algo de lo que mencioné: Paula no era fea, Angeles no era hermosa, Angeles era más linda que Paula; si me muestran las dos caras o los dos cuerpos, elijo ver a Angeles. Por favor, que se entienda: esto no es discriminatorio, eso es humano, le pasa a hombres y mujeres, y está muy estudiado desde la neurociencia. La tele está llena de casos, la tele en líneas generales nos muestra gente linda, no sólo en el programa de Tinelli o en las ficciones, sino también en los presentadores de noticias, y ponen gente linda porque como humanos es lo que nos gusta ver, preferimos ver la cara más linda.

Y también creo que está otra cosa que mencionó Mr. Groncho: el crimen de Paula parece ser una cosa circunstancial, como que tristemente se topó con la muerte, y que podría habernos pasado a cualquiera. El de Angeles estaba repleto de detalles específicos truculentos para atrapar nuestra atención. Esto también es humano y está muy estudiado; es como cuando nos plantean escenarios: nos dicen que imaginemos qué es más probable, que nos maten de un disparo en Lanús un sábado a la madrugada a la salida de un boliche, o que nos maten de un disparo, y los detalles del primer caso nos atrapan y pensamos que la primera opción es más probable, pero la verdad es que la segunda opción es más probable e incluye a la primera. A esta pobre chica Paula le tocó simplemente padecer la opción más probable, sin tantos detalles atrapantes.

Anónimo dijo...

hola Groncho:

me hiciste acordar de un concepto de Levy-Strauss respecto a las tribus brasileñas del neolítico; decía -digo yo groseramente- que sólo nos interesan las personas con las que se puede intercambiar guita o sexo.
Creo que tus ideas coinciden con esto.

saludos de Ratak Monodósico

pd: volvió Adenoz!

Hyspasia dijo...

Al final, resultó infinitamente peor que lo que cualquiera de nosotros pudiera imaginar.
Dormía en un tacho a cincuenta metros de mi casa. Y a nadie le importó. Me genera una enorme tristeza.