lunes, 31 de marzo de 2014

Nuestra noche más oscura. Parte 1

Hace un año La Plata se enfrentó a algo totalmente desconocido e imprevisible. Hubo errores humanos que fueron superados por la magnitud del desastre, por la falla de los sistemas que debían alertarnos, la carencia absoluta de un plan de contingencia más allá del voluntarismo de sus protagonistas. La inoperancia e inacción del Gobierno Provincial y Nacional y la maldad maquiavélica, el cinismo y la hipocresía de funcionarios como Daniel Scioli y Cristina Fernández que algún día deberán pagar por ello, además de otras miserias humanas que describiré más adelante. 

Pero también la ciudad fue testigo de impresionantes actos de heroísmo cívico de gente común realizando actos extraordinarios que intentaré contar. De la conmovedora solidaridad de cientos de miles de argentinos, de platenses que salieron a las calles a ayudar, a llevar una vianda de comida caliente, abrigo o simplemente palabras de consuelo. Los que ayudaron a sus amigos o compañeros de trabajo y estudio a limpiar sus casas, los que prestaron dinero para recuperar sus muebles.

Estas líneas no pretenden tener valor periodístico. Como lamentablemente debo trabajar para mantener mi escandaloso nivel de vida, ahorraré tiempo evitando las citas y fuentes. Si a alguien le interesa algo en particular las buscaré y las pondré a disposición. Las grabaciones de audio a familiares de la gente que falleció ese día y que subiré fueron tomadas por mí.

En la Capital Federal, a las cuatro de la tarde de ése 2 de abril, se decía por un canal de televisión, que la tormenta que había azotado esa ciudad pasaría “cerca” de La Plata, restándole importancia al fenómeno meteorológico. A esa hora –sin embargo- ya se habían cortado las telecomunicaciones y la electricidad, y el agua comenzaba a entrar a torrentes a los hogares de miles de platenses. Habíamos quedado desconectados del mundo. Ni siquiera en la Capital Federal sabían qué estaba pasando a menos de 60 kilómetros.

En el informativo de las 19 de TN, un periodista mostró un mapa en el que se veía que la tormenta pasaría "paralela a La Plata, por el río". En esos momentos ya habían caído en la ciudad 250 milímetros y estaba ocurriendo la peor tormenta de los últimos 10 mil años (por el nivel de recurrencia), según científicos de la Universidad Nacional de La Plata.

Esa tarde se desarrollaron en La Plata tres tormentas simultáneas, dos verticales y una horizontal. Al agua que caía en la ciudad se le sumaba la que se descargaba en el campo, en las afueras, pegado a la ruta 2, en la autopista a Mar del Plata. Esa masa de agua es la que entró, por la pendiente, al casco a más de 40 kilómetros por hora, formando corredorres en Avenida 32, diagonal 74, 51 y 51, en el arroyo El Gato, por El Regimiento que cruza el casco y se encuentra entubado y el Maldonado en la zona de Villa Elvira.


Aquel martes 2 de abril
El 2 de abril de 2013, el último día de un fin de semana largo, amaneció templado en la ciudad de La Plata. Sólo caía una lluvia tenue que se mantuvo desde las cuatro de la madrugada hasta las 11 de la mañana en que cesó. Si bien esa media mañana el cielo se encontraba nublado nada hacía prever el desastre que ocurriría ocho horas después.




Lluvia caída el 2 de abril


Hasta las nueve de la mañana habían caído 21 milímetros y a las 11 ya no llovía en ningún punto de la ciudad. Desde ese entonces hasta las cuatro de la tarde cayeron apenas 2.8 milímetros y una hora después tarde unos 38 más. Una cifra manejable por las condiciones de escurrimiento hídrico de la ciudad. Sin embargo ya había amplias zonas anegadas que mostraban dificultades en la absorción.

Cuando comenzaba a anochecer, entre las seis de la tarde y las ocho de la noche se desplomaron 225 milímetros y el agua corría a gran velocidad, como ríos, acomodándose a los cauces naturales de los arroyos que cruzan la ciudad.

Esa fuerza del agua, que circulaba por abajo, pegada a las calles y veredas, es decir, sobre los 40 o 50 centímetros de anegamiento, en algunas zonas, contrastaba con el espejo de agua que se encontraba quieto, pero por bajo corría a más de 40 kilómetros por hora. Así fue que arrastró a los vecinos que se encontraban caminando por la ciudad, tratando de llegar a sus casas o queriendo evacuarse.

Tal el caso que registré de los familiares de un vecino de calle 12 entre 37 y 38. Es el de un hombre que volvía en ambulancia de hacerse una sesión de diálisis. Como el chofer del móvil tenía miedo de quedarse empantanado, le ofreció bajar sobre la Plaza Belgrano y que caminara 60 metros hasta su casa. Eran aproximadamente las 19. El agua estaba calma, una vez que el vecino pisó suelo fue arrastrado por la corriente que no se veía en la superficie.

También ocurrió con una vecina de la zona de 17 y 45. La señora, mayor, puso sus papeles importantes en una bolsa de residuos, cargó su perrita y salió en la oscuridad. Fue arrastrada por el agua que corría por debajo. También falleció.


Cuánto llovió
Según el Departamento de Sismología e Información Meteorológica de la Facultad de Astronomía de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) ese 2 de abril cayeron 392 milímetros de agua, más del doble de lo llovido el 11 de marzo de 1930, récord histórico hasta esta última tormenta. En dos horas, entre las 17 y las 19, cayeron 225 milímetros

El informe destaca otros registros históricos de las mayores lluvias registradas en un período de 24 horas a partir de 1909. El 11 de marzo de 1930 cayeron 173,8 milímetros; el 18 de enero de 1910 cayeron 162,0 milímetros, mucho menos que los 392,2 contabilizados ese martes.

Para tener un valor de referencia, la media en La Plata para marzo, el mes más lluvioso, es de 111 milímetros. La tormenta cuadruplicó ese valor en un día. La caída de agua histórica para todo el Otoño (marzo, abril y mayo) promedia los 257.8 mm.




Video tomado por un periodista de Cablevisión a dos
cuadras del canal la noche del 2 de abril

Los alertas que no funcionaron
Hacia las 15 de ese día, más de 120.000 usuarios de EDELAP se encontraban ya sin suministro eléctrico, la señal de la telefonía celular actuaba interminentemente y en amplias zonas de la ciudad directamente no funcionaba. Fenómeno que siguió durante varios días posteriores. De igual manera se interrumpió el servicio de la telefonía fija. Al carecer de suministro eléctrico no había conexión a Internet ni señal de televisión. Sólo las radios a pilas permitían recibir algo de información local aunque la mayoría de las emisoras locales estaban también desconectadas.

Un caso a destacar es el de la humilde radio FM Gonnet que transmitió durante esas horas manteniendo informados a los vecinos de la zona norte de la ciudad que desconocían el drama que estaba ocurriendo del otro lado del arroyo El Gato.

Cuando anocheció, en el peor momento de la tormenta, la ciudad se encontraba virtualmente desconectada del resto del país. Incluso dentro de la misma ciudad, barrios alejados del área más afectada y otros cercanos a ellas, no podían evaluar correctamente la situación al carecer de medios de comunicación.

Al punto que el miércoles 3 de abril, con media ciudad devastada, miles de platenses comenzaron el día de manera normal, muchos tomaron la autopista en la bajada de Punta Lara y en Villa Elisa sin dimensionar lo que ocurría. Se veía el agua correr por los arroyos y los campos pegados a la autovía anegados, pero no era posible entender el cuadro global. O se sorprendían de que no hubiera transporte público para ir a sus ocupaciones. 

El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitido respecto de la región del Gran La Plata se realizó en las primeras horas de ese 2 de abril, y no preveía mayores dificultades. Diez horas después, con la ciudad en el peor momento de su historia el SMN no informaba anormalidades.

Días después el director del SMN, Héctor Ciappesoni, admitió que por cuestiones técnicas de “incomunicación” con el radar de Ezeiza, ese organismo “no pudo dar el alerta a corto plazo” para advertir sobre la ferocidad del temporal que se precipitó en La Plata, y aseguró que de haber estado comunicados con el radar, habrían adelantado el fenómeno climático y su intensidad. Admitió que no tuvo esos datos desde las 5 de la mañana del día dos, hasta las ocho del miércoles tres de abril. "Tomamos conciencia del evento más tarde", dijo.



Los alertas de la ciudad
En esas condiciones los teléfonos de asistencia de la Municipalidad de La Plata comenzaron a registrar los primeros alertas y pedidos de ayuda a las 15.03 de ese 2 de abril.

El alerta temprana de la ciudad actúa sobre diversas fuentes de información, la más importante en esa época eran los partes del Servicio Meteorológico Nacional que como se dijo, no estaba conectado ni brindando información desde 10 horas antes.

Los delegados municipales extendidos en los barrios de la ciudad constituyeron la información denominada “segura” en el protocolo de Emergencia. De igual manera se recibieron información del 0800 que constituyó información “posible” ya que requiere confirmación.

También se registraban datos objetivos desde el sistema de Monitoreo Público Urbano que detectó las primeras emergencias mediante sus cámaras de seguridad que se mantuvieron brindando información mientras el servicio eléctrico funcionó, luego, también la municipalidad se quedó sin datos.

Con los datos brindados por observadores territoriales, la municipalidad decretó el ALERTA NARANJA a las 16.10 del 2 de abril y se convocó al Comité de Emergencia Municipal.

El intendente municipal, Pablo Bruera, se encontraba de vacaciones por el fin de semana largo, en el sur de Brasil. También se encontraba fuera de la La Plata el gobernador Daniel Scioli y la mayoría de sus funcionarios. El día anterior se había conocido que Mauricio Macri y su jefe de gabinete, tampoco estaban en Buenos Aires. A diferencia de ellos, Bruera no tenía vuelo directo para regresar.  Por eso lo hizo en las primeras horas de la mañana del 3 de abril. Tampoco lo tuvo el jefe de gabinete de la Ciudad Autónoma, Rodríguez Larreta quién volvió de Turquía tres días después.

Aun con su ausencia, según las actas a las que tuve acceso (y que tiene en su poder @relatodpresente, a las 17.40 ya se encontraba reunido el Comité de Emergencia y tras evaluar la información que se aportaba se declaró el ALERTA ROJA y se comunicó el nivel de catástrofe a los gobiernos Nacional y Provincial. 

Cerca de las 18.30 se constituyen en el Comité autoridades provinciales del Ejecutivo bonaerense, Policía, Bomberos, militares del Regimiento 7 de Infantería y Defensa Civil, y cerca de la medianoche arriba el secretario de Seguridad de la Nación junto a personal del Ejército argentino y los ministros de Seguridad y de Desarrollo Social de la provincia.

En esos momentos, miles de platenses que habían trabajado en el feriado intentaban llegar a sus casas. Una alumna mía de la universidad, había salido a las 15 de su trabajo en el Burger King del centro platense para dirigirse a su casa en el barrio de Los Hornos. Tardó dos horas en llegar a Plaza Moreno, a nueve cuadras del local de comidas rápidas. Allí, según relata, el agua parecía un río de montaña corriendo por las calles 51 y 53, a los costados de la Catedral y otro río que bajaba por la diagonal 74 desde el Cementerio local. Avanzó nadando y agarrándose de picaportes y rejas unas 15 cuadras más hasta que, supone que cerca de las ocho de la noche decidió volver dejándose llevar por la corriente.

Ya en el centro se dirigió a la casa de un tío para pedirle pasar la noche allí. El hombre que estaba sin electricidad e incomunicado pensó que su sobrina se había peleado con sus padres. No creía ni podía entender lo que estaba ocurriendo a 20 cuadras de dónde se encontraba.



Los arroyos que cruzan la ciudad de La Plata

Incendio en Destilería
Con la ciudad a oscuras, sin comunicaciones, con miles de platenses arrinconados en sus casas o desguarnecidos en las calles, el incendio de la Destilería de YPF en la ciudad de Ensenada insumió la operación de 30 dotaciones de Bomberos de diversos lugares del gran Buenos Aires que se habían dirigido a La Plata para asistir en el rescate de los inundados.

Recién a partir de las cuatro de la mañana del 3 de abril, los hombres que habían trabajado durante ocho horas en la destilería, a pesar del cansancio, se sumaron al operativo de rescate de los vecinos de La Plata.

El agua que subía de nivel arrastraba en superficie combustibles que entraron en contacto con el fuego del horno catalítico de YPF produciendo un incendio que amenazaba con hacer explotar los tanques de miles de litros que se encontraban, los más cercanos, a 80 metros de distancia. Para entender la falta de información basta el comentario de que cientos de vecinos de la región se acercaron para ver el incendio.


Destilería de La Plata, delante del incendio los contenedores de gas

Allí, en medio del caos y el temor, un ingeniero de planta decidió accionar unas compuertas clandestinas construidas a principios de los años 80 en el canal que corre paralelamente a la Avenida del Petróleo y que a su vez conecta Berisso con la ciudad de La Plata. Esas compuertas, cuya existencia ha sido negada, pero que incluso el concuñado de una víctima que había trabajado en YPF hasta 1996 me refirió personalmente que existían, selló la salida del agua hacia el Río Santiago en Ensenada. Por eso el agua que bajaba por las avenidas se topó en la zona del Bosque, ahogando a cientos de animales del Zoológico local y causando al menos cinco víctimas fatales en la zona de 2 y 60.

Lo que llovió “salió de rango”
El ingeniero hidráulico Marcelo Rastelli de Dirección de Hidráulica de la provincia de Buenos Aires estableció que la curva de recurrencia de la lluvia del 2 de abril se “salió de rango” era de más de 300 años. Por más de 300 años debe entenderse entre 301 o 700. “Es algo que no existe, la lluvia que se toma como patrón para hacer un desagüe tiene una recurrencia de dos años; la de una alcantarilla es de 10, la de un puente vial es de 50, y la de un puente ferroviario es de 100”.

“El estudio de la recurrencia, que sólo concibe determinar las tormentas esperables -esperables y concebibles-, no tiene más de un siglo en la Argentina, por lo que nadie puede saber si hace 5.000 años o 10.000 no hubo en el sitio que hoy llamamos La Plata una lluvia apocalíptica como la que tuvimos”, refiere Rastelli.

El rescate humanitario
Entre las primeras horas de la tarde del 2 de abril la municipalidad reunió y sacó a la calle a más de 400 agentes operativos en 84 vehículos. La desesperación hacía que no midieran que entrando a zonas inundadas los camiones se quedarían empantanados, cosa que ocurrió.

A medida que las horas pasaban se sumaron más trabajadores e inspectores hasta alcanzar, a las ocho de la mañana del 3 de abril casi 900 personas, 150 vehículos y 28 embarcaciones ligeras. Aunque es más que evidente que la Municipalidad no estaba preparada para asistir a cientos de miles de vecinos. Policía de la provincia, Prefectura Naval y otras fuerzas de Seguridad también fueron incorporando personal a medida que éstos podían salir de sus casas y acercarse a sus dependencias ya que el transporte público se encontraba paralizado. Parte del drama del rescate en las primeras horas fue que quienes debían participar de los operativos, también estaban inundados.


Villa Elvira, en la tarde del miércoles 3 de abril

Varias víctimas, según mis cuentas, al menos ocho, fallecieron tratando de llegar a las casas de sus familiares para verificar que ese encontraban bien. Tal el caso de un hombre que fue encontrado fallecido dentro de su auto en el distribuidor. En este caso hablé personalmente con la hija que vive en la zona de 2 y 57, y con un muchacho que estaba en su coche también en el distribuidor esperando que amaneciera. El joven contó que vio el auto que estaba a metros del suyo. Cuando comenzó a clarear la gente salió de los autos. Como de ése no salían se acercaron a ver y allí estaba, el hombre fallecido, creo que de hipotermia y la esposa desmayada. Aunque la hija, una abogada platense, cree que se ahogó ya que su madre contó que el agua se metió casi hasta el techo del vehículo, se supone que murió de un infarto.

En otras entregas contaré más casos recibidos de primera mano y subiré testimonios que grabé de familiares de fallecidos.

El día después
El amanecer del miércoles 3 de abril encuentra a miles de vecinos que pasaron esa noche en sus techos o cobijados en casas de familiares y amigos, atrapados en esquinas de la ciudad o estacionados en sitios altos como plazas y ramblas.

Con las primeras luces del día, La Plata luce un panorama desolador y se confirman los primeros fallecimientos de vecinos. Personal de Prefectura Naval, Ejército argentino, Defensa Civil y agentes de la Municipalidad continúan con las evacuaciones y ya se disponen de centros de asistencia integrados por ministerios provinciales, asistencia nacional y la estructura comunal.

Mientras aun se discutía en los medios de comunicación las inundaciones en la Ciudad de Buenos Aires, el país y parte de la propia ciudad comenzaba a enterarse de la devastadora tormenta que había azotado a La Plata. En esos momentos comienzan los primeros preparativos para el más impresionante rescate humanitario que haya registrado la Argentina.


Esa mañana aun permanecía cortado el acceso desde la zona norte al casco de la ciudad; Tolosa y Ringuelet aun estaban bajo el agua que no escurría hacia el río de la Plata, en parte, por el taponamiento del arroyo El Gato. La limpieza de ese arroyo, como del Maldonado y otros de la ciudad estaban en manos de la "Cooperativa Néstor Vive en nosotros", según un acuerdo firmado por los ministros Julio de Vido y Alicia Kirchner por Nación y Alejandro Arlía, por parte de la provincia de Buenos Aires, por valor de $3.700.000 en 2012. Ya volveré sobre este tema.



Miles de platenses esperaban en los techos, desesperados, incomunicados, muertos de frío, la ayuda que no llegó. Un damnificado de Villa Elvira me contó que pasó la noche junto a dos vecinas en el techo de un baño de 1.20 x 1.20, de material ya que las casillas se las había llevado el agua. Para mantenerse de pie y no caerse por el frío y los calambres se ataron con los cinturones y pañuelos entre ellos. Hacia las nueve de la mañana escucharon el motor de una lancha y comenzaron a darse valor a los gritos, entre ellos y a otros vecinos que estaban en sus mismas condiciones. Cuando la lancha se acerca su motor queda enredado en un cable que se usaba de tendedero de ropa y se la lleva la correntada. Esa lancha apareció en el Río de la Plata, donde sus ocupantes fueron rescatados a la tarde. Eran bomberos de Zárate que habían llegado en la madrugada y venían de trabajar de la zona de la destilería de YPF.

Un muchacho, de apellido Ruíz, cuyo padre y sobrino luego cayeron del techo y se los llevó el agua, durante la noche en la zona de Villa Elvira, cuando la casilla de madera en la que vivían cedió a la presión del agua, me contó que le decía "papito aguantá, ya van a venir a ayudarnos". Cuando finalmente pudo comunicarse al 911, cerca de las nueve de la mañana, la operadora le cortó la llamada diciéndole "ya van a ir, déjense de joder". Estaban solos. Siempre lo estuvieron.



Bomberos y policías demoran el levantamientos de
cuerpos esperando la autorización del fiscal. 

Hacia las 11 de la mañana del 3 de abril el silencio en el centro de la ciudad era ensordecedor. Ni una bocina, nadie hablando en voz alta. Silencio. A esa hora el ministro Ricardo Casal se reunió con la procuradora María del Carmen Falbo y acordaron que los cuerpos que se levantaran de la vía pública y se extrajeran de los domicilios particulares no serían denunciados como muertes dudosas para no recargar el trabajo de la Fiscalía de turno. Esa orden circuló mediante un radiograma a todas las comisarías de la ciudad.

Ahí comenzaba la faena del ocultamiento de la tragedia. Días después el propio gobernador Daniel Scioli daría por cerrada la lista de fallecidos.

jueves, 10 de enero de 2013

Fiesta Patria


El evento meritaba para que este Blog Peronista de Perón destinara parte de sus ganancias a financiar un cobertura digna de la calidad de sus lectores.

Así fue que luego de ingentes gestiones logramos colar en un colectivo de la Agrupación La motoneta del General a nuestras jóvenes estrellas del periodismo antiK, Raymond y Miguel. Era para ellos, como la de otros miles de patriotas que surcaron la Ruta 2, su primera visita a la Feliz.

Tenían la comida paga. Habían logrado acaparar unas viandas de la ANSES. Tal vez por ello o porque el aire marítimo les hizo ganar confianza, fueron de los primeros en entrar al Casino. Y también los primeros en salir 15 minutos después. Secos.

Mientras buscaban donde pasar la noche llegaban los primeros cables a la redacción.

Poca gente. Stop. La negrada pide más Patria y más alfajores. Stop.

Inspirados, quizás, por la Base Naval, pegó fuerte la Táctica de la manada de lobos. Muy de moda en el Atlántico Norte allá por el 40/41 (en alemán -acota Wilfred-, la Rudeltaktik). Ocho monitos te rodean y te comen la billetera, el celular, los anillos, la sillita playera y el bronceador.


Compañeros disfrutan del sol y la playa mientras esperan
la llegada de la fragata y el desayuno

Pero lo que primaba era la emoción. Las madres que habían llegado espontáneamente desde el conurbano lloraban abrazadas a la bolsita de nylon con algunos paquetes de arroz y polenta, junto a sus pibes con los mocos colgando.

La nave ingresaba a puerto de manera triunfal, mientras algunos militantes de la vida degustaban una pizza fría. Algunos marineros despistados venían tantos negros en la costa que pensaban que los habían regresado a Ghana

La abogada exitosa (que ha crecido ostensiblemente de ancas) preparaba así la plataforma desde donde festejar tamaño triunfo.


Incansable. Amado Boudou aprovecha el tumulto para
robarle la billetera a joven madre de José C. Paz

No como ese putito del almirante Nelson que se le dio por morirse tras obtener la victoria en la Bahía de Trafalgar y debió volver a Londres conservado en un barril de coñac. Nosotros la trajimos invicta de un puerto de contenedores africano.

Y para que se jodan les abrimos el canje a esos buitres, para cagarlos bien a billetazos, por gorilas.

Impacientes. Los fondos buitres esperan a la Cristina 
al pie del escenario para cobrar lo prometido.

Entre los conitos de cornalitos, el escabio y la falopa fue pasando la tarde para los compañeros mientras que en el escenario Martín Sabatela bandejeaba sanguchitos de miga entre los funcionarios.

El sueño del almirante Massera hecho realidad. Un grupito de ex montos quebrados, ahora millonarios, otra vez en una Base Naval, rodeados de muertos de hambre, la fragata alistada y de fondo la banda de la Marina interpretando frivolidades para que la monada aplauda. 

El cristinokirchnerismo perdió su magia audiovisual y está claro que no tiene la calle. Si en una ciudad en la que están al pedo un millón de argentinos hubo que arriar a los desdentados de la Patria conurbana para hacer número es que están mal.


Veteranos de la Guerra del Puerto de containers de Ghana se revolean
de los mástiles al enterarse que hay sanguchitos a bordo. 

Por otra parte es evidente la mala leche de los organizadores. Habiendo en Mar del Plata casi 30 villas miseria, de las más espantosas, llevar gente del Gran Buenos Aires atenta contra el Programa Compre Local que impulsa el propio gobierno.

A 450 mangos el viático y no poder llenar el playón de la Base Naval demuestra científica y empíricamente que en este país nadie quiere trabajar. 

Cristina, salvo cuando se presentó en cadena nacional luego de la muerte de su esposo en la que nos contó mirándonos a los ojos (gracias a Dios, porque nosotros nunca habíamos perdido a nadie) lo que era sufrir, nunca se dirige a la gran audiencia.


Ataque a la investidura presidencial. Marinero embarcado
desde agosto pasado ensarta arteramente a la mandataria.

Le habla a sus funcionarios y nos permite observarla, casi espiarla, monologando. El desprecio a veces les llega también a ellos y se dirige a la monada rentada del fondo. Esa que canta "somo los soldados de Cristina". Los protagonistas de la tarde de ayer.

Pero como es una yegua completa y presumió que nos estaríamos cagando de risa de su circo berretón, de su kermese tolosana, tiró frases para que nos levantara el ácido úrico así nos morimos de una puta vez: "Depredadores sociales globales" y "extorsiones planetarias" entre otras bellas construcciones lingüísticas. 

Aunque el baldazo de ácido muriático para nuestros oídos fue el cierre de su locución: "no miento, no engaño".


Conductor responsable recupera horas de sueño antes de
emprender el regreso junto a otros espontáneos compañeros

Luego los fuegos artificiales y la desesperación de la gente por volver a los colectivos y que no se los olvidaran.  

Y así nos fuimos a dormir. Tapados para que nos nos morfaran los mosquitos pero pensando. Pensando en lo que va a costar limpiar toda esta mugre del piso cuando termine la fiesta de estos krápulas.




Ahora que se la banquen en Asia. Allá irá en un avión alquilado a explicarles a los vietnamitas lo que es luchar contra los yanquis y a los indonesios cómo se tallan budas en madera.

Raymond y Miguel Todavía no volvieron. La última noticia que tuvimos es que Miguel había sido designado Gerente de Operaciones del PAMI en Aldo Bonzi, mientras que Raymond comenzó a militar en Kolina con Alicia Kirchner. Se tatuó a Evita (una reconocida anticomunista) en el brazo derecho y al Che Guevara (manifiesto antiperonista) en el izquierdo.



Y nosotros acá. Con la seguridad de que lo que nos salva o condena es el amor.


sábado, 22 de diciembre de 2012

TODAS LAS VOCES


"Pluraridad de contenidos, diversidad de miradas, todas las voces".

ROBOS Y SAQUEOS ORGANIZADOS
Capturas tomadas entre las 20.30 y las 21.30 de ayer viernes 21/12. 
CFK ordenó a la tropa kirchnerista quitar del vocabulario la palabra “saqueos” y cambiarla por “robos organizados”. Todos acataron.











Linda campaña de intoxicación informativa a la que alegremente se sumó el grupo Clarín. Si el cristinismo te dice que hay Sol, lo más lógico es que te asomes por la ventana para corroborarlo.

Creer que necesitan organizarse saqueos simultáneos es desconocer el grado de marginalidad y de miseria material y espiritual en la que viven millones de argentinos.

Aunque se comenta que en realidad corría el rumor de que los iban a obligar a ver la película del Néstor y por eso estallaron, la realidad es que están desesperados, hartos de la pobreza, de la ropa fea, del ventilador que no refresca, de la gaseosa marca Shimi y de los fideos con aceite.

Esos monos a los que se les tiraba un maní y hacían piruetas se cansaron. La monada se cansó de hacer trucos para entretenerlos. Lo que más asusta es escuchar las quejas de que se robaban televisores.

Como si ser lúmpen fuera cuestión de boludos. Que son marginales porque son boludos. Que deberían preferir robarse un kilo de polenta antes que un LCD aunque sea una poronga armada en Tierra del Fuego. Los pobres son como nosotros aunque anden de pantaloncitos de fútbol todo el día o calzas con 35º de calor.



Consumidores indignados por la escasa oferta y la pésima atención


El progrecristinismo tiene una predilección especial por los marginales porque son fáciles de manipular, son como mascotas. Como los montoneros se babeaban por los villeros.

Mientras que para el peronismo existe una sola clase de hombres, los que trabajan. Sí ya sé, es medio discriminador el concepto porque nos deja a fuera a muchos que tratamos de vivir bien sin trabajar, pero ese es el legado de Pochito. Convertir en trabajadores, comerciantes, empresarios a la gente. Favorecer su iniciativa, apoyar y festejar el desarrollo, no solidificar la pobreza.

Al menos pedimos que se pongan de acuerdo. Los aman y los premian por ser marginales. Hacen todo lo humanamente posible para que sigan siendo marginales. Los odian por ser marginales. Los dejan afanar porque, pobrecitos, son marginales; los cagan a tiros por afanar. Los llevan de apriete a los actos de Unidos y Organizados y cuando se unen y organizan los repudian.


Desayuno de Campeones. Pequeñín Nac&Pop se retira feliz
con una vianda balanceada y pocas calorías


Si hacen lo mismo que ellos. Se unen y organizan para afanar.

Pero lo cierto es que las fiestas de fin de año los enfrentaron a sus vidas miserables, sin esperanza de poder salir de ella. Convengamos que a todos nos ponen nerviosos las Fiestas y cada uno la resuelve como puede.

Resentidos sociales, despistados, chorros, gordas amas de casa, pibitos de escuela, curiosos, madres de 16 años, wachiturros, culisueltas y demás subespecies del afropiteco argentinensis vieron que la mano venía tranqui y salieron a tomar algo.

No quieren hacer la revolución. Si es por querer, como todos, quieren un aire acondicionado que no gaste mucha electricidad, que el helado no engorde y ganarse el Quini.


Black Friday. Joven madre de la Patria comenta a su marido la locura de los precios en la Estación de Servicio de San Fernando.

Pareciera que algunos suponen que porque son pobres no saben que existen las cenas de Navidad con manteles y servilletas temáticas, como las que preparan en Utilísima o lugares con pasillos amplios y lindos negocios llenos de cosas como el Unicenter.

¿O piensan que en sus televisores pasan programas de África o Bolivia? Todos vemos más o menos lo mismo, Todos estamos adiestrados estéticamente a percibir las mismas cosas. Uniformizados. Democratizados en la construcción social de los deseos.

Claro que hubieran preferido entrar al Alto Palermo, pero entre que -como todos- son cómodos, el calor, el mal transporte público y que les quedaba lejos de sus ranchos, y que al chino de la esquina no lo defendía nadie, pintó saqueo en el barrio.

Al menos no complicaron los accesos ni el tránsito.


A cara descubierta. Los cabecillas del saqueo, la entrega y la represión
amenazan con prender fuego el país.

Casi sin querer, porque en realidad lo que querían era llevarse las heladeras, mostraron a su modo que el modelo es un verso. Que tras una pirueta en el aire, volvimos al 2001. Porque la falsedad de las cifras en el INDEK, que comenzó como una avivada para pagar el valor de los bonos de la deuda con una inflación mentirosa, terminó escondiendo la pobreza. Que es tanta como a fines de los 2000.

Se la fumaron. La que no se chorearon se la fumaron.

La viuda negra y su pandilla para asustarlos amenaza con llevar a cárceles comunes a los detenidos. Con ese criterio terminarán construyendo campos de concentración porque aunque les parezca raro son millones.

Pero volvió la calma al paraíso cristinista. A menos que estén organizando un intercambio que lleve un poco de equilibro a lo faenado, algunos festejaran con seis sidras, otros con rollos de papel higiénico, algunos con un TV de 32 y otros con tubos de dentífrico.

Porque así de enquilombadas son las fiestas. Peor es tener que compartir la cena de Navidad con los cuñados.



jueves, 20 de diciembre de 2012

LINDO HOMENAJE AL NÉSTOR

Hay un país que huele a leña y usa capuchita que se despierta de la modorra. Una manga de desagradecidos que se cansaron de bolsa con fideos, polenta y una botella de tomate triturado. Hoy dijeron, -Dejá, me sirvo solo.


Fiebre de consumo. Claros ganadores del modelo realizan
las últimas compritas antes de la Noche Buena

Papá Noel se adelantó unas horas en Bariloche; según cuentan desde el canal Mapuche que gracias a la Ley de Medios, cuando lleguen los equipos, tendrán la posibilidad de aburrirse con las imágenes que ellos mismos filmen. Así podrán perpetuar tradiciones. Hasta aquella costumbre que tenían los pobres de este país de comer al menos dos veces al día. O la tradición cultural de las gordas de asesinar amortiguadores de motitos 50cc.

La gente bajaba del Alto y los turistas sacaban fotos pensando que eran los gnomos que les venden en cerámica fría, pero no. Eran los incluidos. El centro de los desvelos de la viuda negra.

Mientras tanto y ante la duda de cómo sería posible que en un país de buena gente alguien quisiera llevarse algo que no era suyo, CN23 nos tira la posta: Conflicto Gremial. Conflicto gremial entre el Sindicato de Pibes Chorros y los tres policías que defendían el Super Chango.

El intendente se encuentra en Buenos Aires, de putas, con la excusa de la firma de algún convenio. Su secretario explica a Big Brother que no se trata de ningún conflicto sindical, sino que son vecinos de un barrio cercano. Los periodistas se ofenden porque la verdad no se ajusta al graph del canal. Le cortan de mal modo.

Borchichi, cagador, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor

Mientras tanto se conoce que la policía se defendió de las hordas consumistas con una gomera, un palo de Hockey y el barral de una ducha.

Convengamos que este país es adorable. Tenemos que cuidarlo entre todos. La imagen de esas madres argentinas que salían del local con una bici para los chicos, para que el arbolito no quedara tan pelado, en lugar de ir al sector perfumería, demuestra que el amor es lo único que nos va a salvar.

Al mediodía las radios alertan que se trata de "grupos organizados". La idea de ir a robarse algo de arrebato es precisamente la onda de ir todos juntos. Que sean marginales no implica que sean pelotudos. La falta de dientes no obnubila la mente.

Los tratan de vagos. Más vagos somos nosotros que nos quedamos en casa. Esa iniciativa nos duele, por eso los criticamos. Los odiamos porque tienen esperanzas. Porque esperan algo de "la Cristina" y con eso les alcanza.


Imperdonable. Cabezas de tacho se llevan los LCD y dejan los iPads.
Está bien que el iTunes es una cagada, pero no es para tanto. 

La teoría de que bien podría estar organizado se sustenta en que se llevaban televisores marca RCA y no manoteaban las garantías. En qué cabeza cabe llevarse una tele armada en Tierra del Fuego sin la posibilidad de servicio técnico. No cierra.

¿Gente prefiriendo una licuadora de dos (2) velocidades marca Nativa antes que un peceto o una tira de asado? ¿En qué mercado negro podrían llegar a vender esas porongas? Provocadores, agentes del desánimo. 

A esa altura esto ya era un lindo homenaje al Néstor y la faraona. Reyes del saqueo. Pero si se esforzaban un poquitín bien podrían haber organizado la licitación de alguna obra para currársela o entregar algún recurso natural.

EL EMPLEADO DEL MES:



Al periodista de TN, Rodrigo Saliva, le chorean los equipos y le prenden fuego el auto. Con ese apellido la sacó barata.


Sin respuesta. -¿Papá qué hiciste durante los saqueos del Changomá?

Vaya, además, nuestro homenaje a los compañeros que huyen del supermercado con rollos de cocina porque demuestran científica y empíricamente que el darwinismo social no existe. Sino no se podría explicar que sigan vivos en un medio tan competitivo y complejo como el que les ha tocado transitar.

Hay que ser perdedor de la vida para entrar a un supermercado y salir con con rollos de papel higiénico. OK en 2001 los argentinos nos limpiábamos el culo con papel de diario, pero la herida emocional no puede ser tanta ni tan duradera como para robar eso. Llevate unas pilas, unos frasquitos de azafrán, no se, gel para el pelo, unos turrones.

Ser pobre es horrible. Tener que usar calzas fluo, depilarse las cejas y ponerse aritos en la buzarda que les cuelga es espantoso. Pero si hay que asignar un detonante es la angustia de esta pobre gente por la cautelar que frenó irresponsablemente la Ley de Medios.

Extremo. Bariloche promociona el changing, correr por
el estacionamiento de un super con dos televisores en el changuito
sin que se caigan ni que te los robe otro vecino.


A este ritmo no sé cómo vamos a hacer para llegar vivos al fin del mundo, pero no seamos duros. Ser pobre es feo.

Ser pobre y no saber por qué es más feo todavía.


AL MARGEN: A todos los que me trataron (con razón) de pelotudo, les dejo el fallo del caso Marita Verón. Aquí

viernes, 14 de diciembre de 2012

LA NECESIDAD DE CREER


La chica (una abogada de 25 años) se rajó con un chongo cincuentón. No avisó a la mamá.

La policía revisa la habitación y da cuenta (el mismo día de la denuncia) que se llevó sus objetos de higiene. Desde el cepillo de dientes hasta ropa y zapatillas en un bolso.

Una vecina dice que la vio subirse a una camioneta patente HHX 128 que resulta ser un tal Barreiro. Inoportuna la vecina, casi caga la historia.

La Policía y el Poder Político, cagados en las patas dejan correr la idea del secuestro al no aclarar los datos objetivos de la realidad.

Al novio se lo llevan de los pelos a la comisaría. Lo tienen ocho horas. Le habrán metido electricidad hasta por el orto. De tan cagado que queda ni participa de la marcha reclamando su aparición.

Las viejas de Facebook inician la gran cadena, pegan su foto en la esperanza de que los secuestradores naveguen sus Muros y cuando vean el banner que hicieron con el Paint, se conmuevan y la suelten.



La chica aparece sana y salva. El hermano dice que "lo importante es que no ha sido tocada de ningún modo" (eso cree él).

Cuando los que esperaban lo peor se enteran que está bien (recontra bien), que no le pasó nada, la tratan de puta y atorranta.

Lo cierto es que la abogada se pasó 48 horas garchando (quién pudiera) y con razón no le dio mucha bola a las noticias. Cuando se entera va a la comisaría local, histérica por la dimensión que tomó su caso. La prensa dice, que estaba "conmocionada", "bajo tratamiento médico". Víctima "una compleja situación que estaría viviendo la joven", sí, las ganas de matar a toda su familia.

Hay muchas versiones, pero lo cierto es que el Jefe de la Policía provincial dice "se presentó sola, con un bolso y en buen estado", pero muchos siguen diciendo que "hay algo raro". Mientras tanto la fiscal expresó "la investigación fue un éxito".



Hay que estar atentos a estos casos, pero la paranoia es tan peligrosa como algún degenerado de los que andan por ahí.

Como decía el compañero Freud, las creencias son el andamiaje de un esqueleto ahuyentador de la angustia. Y los argentinos tenemos motivos para estar angustiados.

Somos fáciles. Necesitamos creer.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

GANARON TODOS. CASI.


Hacia el año 1997 Europa se quería poner linda para el jubileo del año 2000. Había plata y las tasas de interés estaban por el suelo.

Se pusieron a invertir de tal manera que generaron un boom inmobiliario que hizo que el rancho se les llenara de albañiles turcos (que después se fueron a Abu Dhabi), africanos y  de los países del Este.

Hubo tal migración que surgió un problema: las putas europeas eran caras para los salarios de los obreros. Por cuanto ante ese desbalance  comenzaron a migrar trolas de los Balcanes que si bien habían dejado la guerra atrás la crisis los comía vivos.

Las primeras prostitutas independientes que entraron fueron rumanas y búlgaras, las primeras víctimas de las mafias de trata de personas fueron las albanesas cuyo país aun estaba asediado por la guerra de exterminio.

Así comenzó la última ola de trata de personas en Europa, que recién se pudo contener hacia 2005 cuando el Parlamento Europeo dio por finalizada la existencia de mafias relacionadas al secuestro para alimentar el mercado de la prostitución.

Una simple y bestial situación de oferta y demanda. Hay que considerar además que la demanda era de baja calidad. Por eso un campesino turco que se pasaba el día fratachando una catedral por 60 euros y dormía en un contenedor podía violarse a una pobre mujer drogada y a veces atada sin muchas vueltas al asunto.

A la par del problema surgieron -cuándo no- estudiosos del fenómeno que fueron financiados para tranquilizar las culposas almas europeas. Esos estudios sobre trata de personas tenían su base europea en España. Cuando se les acabó el curro de la trata de personas, psicólogos, sociólogos, politólogos y cualquier otra especialidad de esas que no generan nada productivo, descubrieron la "violencia de género", otro regalito que también exportamos oportunamente.

La creencia de que en Argentina existen redes al estilo de organizaciones mafiosas, con jerarquías y estructuras mafiosas relacionadas con la trata de personas parte de la idea de suponer que faltan putas y por eso hay que secuestrarlas.




Cuando en realidad si algo sobra en este país son putas y encima baratas. Por cuanto, cuál sería el valor práctico de secuestrar mujeres para obligarlas a prostituirse, con el riesgo legal (bajo, es cierto) que eso conlleva y con, supongo, el disgusto de quienes consumen prostitutas, de tener que cogerse un cacho de carne drogado, atado a una cama. Porque si buscaran eso, me imagino, se cogerían a sus esposas en lugar de buscar prostitutas.

El caso Marita Verón lo vengo siguiendo desde antes de iniciado el juicio. Me leí el auto de procesamiento, la elevación a Juicio, la mayoría de las testimoniales y seguí vía web, on line, muchas de las audiencias claves. Lo que digo me da paja referenciarlo pero está ahí, googleen en formatos doc y pdf y aparecerán las actas, todo. Busquen en medios locales independientes, entren en los foros de esas provincias.

Si creen o no, es cuestión  de fe, la misma fe metafísica que tienen algunos en creer el cuentito de la mujer buenaza que salió a buscar a su hija y andaba luchando contra las mafias. Repiten como loritos que liberó 100, 300 mujeres. ¿De dónde sacan esas cifras? Todo verso.

Si algo se notó desde el principio es que estábamos en presencia de un gran fraude. Fraude basado en la incorporación de testigos truchos, cuyos discursos se armaron en la Fundación de Trimarco con el asesoramiento de dos abogadas más truchas que la propia Trimarco y que habían sido oportunamente ofrecidas por Nilda Garré.

Por tanto, si quieren putear, puteen al fiscal de Juicio y a la Procuración (que son el verdadero brazo del Poder Político) y no a los jueces a los que les llegan las pruebas cocinadas y deben decidir sobre su veracidad. Principalmente en un caso en que, como se dijo no se pudo componer la prueba con documentales, ni nada. Sólo testimoniales.

El juicio tuvo su dinámica propia. La absolución era cantada. El aprovechamiento que se haga de ahora en más del caso, pertenece a otra dinámica pero el juicio tuvo su control de legalidad en los más de 10 abogados defensores. Desconozco la calidad de los jueces que intervinieron pero no hay que ser Juan Bautista Alberdi para estimar que son unos zaparrastrosos, corruptos e influenciables. Pero hay que admitir que hasta el más impresentable queda registrado para la posteridad en sus fallos, sobre todo cuando adquieren esta trascendencia.

Imagínense qué burdo ha sido todo que hasta se habrán visto imposibilitados de condenar a esos zopencos para calmar al viejerío.

En principio, la fiscalía de instrucción y luego la de juicio compusieron la prueba de la acusación sólo basada en testimoniales, cuestión de por sí ilegal, pero alcanzó para los procesamientos y creyeron que podía pasar en el Oral. Los testigos fueron aportados en su totalidad por Susana Trimarco. No investigaron nada. Es cierto que la primer fiscal intentó avanzar en otras pistas pero fue eyectada de la causa.

De parte de la fiscalía, salvo una mujer, el resto de los testigos se encontraban o estuvieron alguna vez, asistidas financieramente por la Fundación Marita Verón, que a su vez es financiada por el Ministerio del Interior y antes por el de Justicia. Las asistencias van desde préstamos para microemprendimientos productivos, capacitación, vivienda y cualquier otro rubro que se les pueda ocurrir que es fácil chorearse la plata sin justificarla.

¿De donde vinieron esas testigos? de los famosos operativos que realizaba la Trimarco desde 2007 en adelante. Operativos más truchos que el relato K. La construcción del personaje de Susana Trimarco como una mujer valiente, que recorría el norte liberando esclavas fue generado por la exSIDE de la delegación más poderosa que tiene la Secretaría de Inteligencia del Estado como es la de Tucumán (donde además cobran sus dineros la piara de cibermilitantes que rompen las pelotas en las redes sociales luego de haberse desfinanciado el curro que les había armado Aníbal Fernández).

Por ejemplo, una mujer que declaró como testigo, al ser impugnada por encontrarse con un contrato de la Fundación Marita Verón, afirmó haber sido liberada de la esclavitud sexual en la que se encontraba por Susana Trimarco. Sin embargo se demostró que vivía a al menos cinco cuadras de la whiskería donde había sido "liberada", que convivía con su marido y vecinos refirieron que diariamente llevaba a sus hijos al colegio. No fue imputada por falso testimonio.

Como tampoco investigaron a otra "liberada" en La Rioja, una tucumana que no pudo nombrar la calle que seguía a la que supuestamente estaba viviendo, no pudo decir de qué color era la Casa de Gobierno provincial (a pesar de domiciliarse a una cuadra del centro cívico), ni identificar datos de la terminal de ómnibus que teoricamente tomaba.

Varias testigos afirmaron cobrar $3.000 mensuales de la Fundación por actividades que no pudieron precisar.



El procedimiento era más o menos así. La SIDE identificaba algún puterío (que no perteneciera al Poder político), le pasaba el dato a la Trimarco y ésta, sola o acompañada a veces por Gendarmería y agentes de inteligencia, les caían encima.

Te allanaban, entraban a las patadas y a los gritos, te tiraban todo el poder del Estado. Las pobres minas en bolas, medio en pedo, solas, pobres, alejadas de sus hijos, explotadas. Trimarco les ofrecía dinero, contratos, subsidios, etc. Imaginen qué iban a decir esas mujeres cuando se les pedía que dijeran que estaban secuestradas?

Durante los últimos cuatro años, la fiscalía admitió esa calidad de testimonios para lograr la imputación a todo evento de los acusados, una banda de gordos impresentables que sus buenas cagadas se habrán mandado, pero coincidirán conmigo, amables lectores, que es insoportable pensar que se condene a alguien sin pruebas.

Todo el andamiaje legal se basa en la confianza en que las condenas sean producto de pruebas admitidas y validadas en un juicio con garantías constitucionales. Porque podemos aceptar que un culpable se escape del cargo punitivo pero jamás que se condene a un inocente o a alguien que parezca culpable pero no se lo pueda demostrar.

Bueno, algunos dirán que estos acusados eran culpables de otras cosas (por eso serán juzgados en La Rioja) o de la misma desaparición de Marita. Pero lo que nos diferencia de otras bestias es que tal vez algunos no queremos vivir en un país que condena sin pruebas y sin garantías.

Pero la novelita de Soledad Silveyra, Vidas Robadas, ya había calado en el corazón de las viejas que se habían emocionado y llorado con la historia guionada. El personaje y la épica ya habían sido construidos.

"Hay personas que merecen algo mejor que la verdad", como refiere @lgbk. ¿Si la historia está bien contada y es verosímil, porqué no creerla? Además, si algo de ingrata tiene la verdad (y la realidad) es que depende de las percepciones.

El caso Marita Verón y toda la histeria que se observó en las Redes Sociales luego del veredicto ni siquiera sirve para elevar la conciencia crítica de las personas. Porque esa histeria parte de la proyección de miedos infantiles. El abuso, que mamá desaparezca, la violación, el terror a la pobreza propia, etc. Y el miedo, ese gran, gran, gran aliado y socio de la señora manipulación.



La Trimarco es una pobre mujer (y era una mujer pobre) a la que le desaparecieron a su hija. Pero lo que tenía de pobre lo tiene de viva. Vio que había una desesperación de la progresía por financiarle sus delirios y matarle la angustia y el hambre y agarró viaje. Fue funcional. Simbiótico.

Susana Trimarco, consta en el expediente, en 2003 no tenía $5 (cinco pesos) para prestarle a Marita (que tenía una infección). Y ahora anda con chofer, tiene una casa que no vale menos de U$S 200 mil (en 2003 el lugar en el que vivía no tenía calefón), se viste y viaja como la gerente que es de su empresita: La Fundación María de los Ángeles Verón.

Eso lo sabe todo Tucumán, por eso es que los medios, pese a instarlo, no lograron que nadie, salvo La Cámpora y algún otro colectivo de colectivizados saliera a protestar por el fallo.

Y en medio de este desastre, observamos a los políticos argentinos de la oposición haciéndose los enojados, entristecidos, abrumados por el fallo. Y eso es más peligroso que el uso que harán los crápulas K del tema. Si nuestra oposición, para logar un "me gusta" en Facebbok o un RT en Twitter, no tienen la pelotas suficientes para enfrentar a la gente y decirles que NO SE PUEDE NI DEBE CONDENAR SIN PRUEBAS, qué nos espera.



Marita, como su madre, era una pobre mina. Pobre, pobrísima. Ejercía la prostitución en el Parque Nueve de Julio al menos dos días a la semana. Esto consta en el expediente y fue señalado por vecinos, amigas y representantes de ONGs. Una enfermera refirió que le regalaba los profilácticos. Que era prostituta su mamá lo supo en 2005 y prefirió callarse.

A Marita la volvieron a desaparecer un montón de veces. Y la peor de ellas, luego de la física, fue la que le provocó su propia madre. La que ocultó y minimizó que una chica instruída, sana y despierta como era ella, debiera tener que entregar su cuerpo a cualquier borracho a cambio de esos pesitos que le permitieran alimentar a su bebé.

Perdió su oportunidad de denunciar el mundo de mierda en el que vivía su hija, un mundo de desocupación, miseria, desesperanza y abuso. En una provincia que es una vergüenza y una ofensa al sentido común.

De la forma en que Marita juntaba sus pesitos no quita ni suma nada a la historia, salvo por el detalle que los medios también lo han ocultado para que "la verdad no arruine una buena nota". Todos ganaron con el caso de Marita Verón.

Todos menos la pobre Marita Verón.


Ya había escrito algo sobre la prostitución y la trata aquí: Querido Eugenio.